diumenge, 6 de desembre del 2015

Soledad Sevilla "Milimetro de soledad"


Soledad Sevilla, es la protagonista del reportaje de Imprescincibles de La 2, que se centra en el proceso creativo de la artista.
Soledad Sevilla se caracteriza por la manera de explorar las relaciones entre la luz, la materia y el espacio. Crea sinergias entre lo racional y lo emocional, con un fondo poético, entre la pintura y la poesía.
Dice la artista que "me gustan las cosas que están veladas, que hay que descubrirlas, que hay que investigarlas", y "lo que me interesa del trabajo en el espacio, es crear algo que esté presente como la luz, como el sonido, como el olor. Algo que esté ahí."
En el reportaje, hablan sus alumnos, y comentan que " lo que no le interesa, no le interesa, pero lo que le interesa, da su vida en ello. Pero porqué da por hecho que las cosas que valen la pena expresar en una obra de arte, no se pueden expresar en palabras."
La artista busca interpretar el mundo de una manera ordenada, limpia y pura, para buscar la verdad.
El mensaje directo no le interesa, dice, que hay que exprimirse un poco la memoria y la cabeza, ver cómo expresar algo obvio de una manera no tan sencilla...

http://www.mecd.gob.es/cultura-mecd/areas-cultura/promociondelarte/premios/premio-artes-plasticas/premiados/premioartes1993.html

Escrito en los cuerpos celestes, 2012. Palacio de Cristal, Madrid.
http://www.soledadsevilla.com/inicio/escrito-en-los-cuerpos-celestes/



Más artículos interesantes sobre la artista:
- http://www.soledadsevilla.com/inicio/ 
- https://es.wikipedia.org/wiki/Soledad_Sevilla
- http://www.march.es/arte/coleccion/ficha.aspx?p0=6&l=1 
"Las preocupaciones de Soledad Sevilla están atravesadas por la luz y el tiempo. Desde ellas investiga en los límites de la pintura. De ahí que una de sus características sea el hecho de no ceñirse a un solo medio y trabajar, casi desde sus inicios, en el ámbito de la pintura sobre soporte plano y en el de la instalación, que considera estrategias complementarias. A quien ha vivido, como la autora de La Alhambra, esos mágicos espacios granadinos  y  ha conseguido plasmarlos en la bidimensionalidad del cuadro, le ha quedado, sin duda, la necesidad de explorar la realidad a través de la trama geométrica de luz y color, pero también el deseo de un viaje espacio-temporal, físico y tridimensional. No es de extrañar entonces que, años más tarde, Soledad Sevilla se disponga a llenarlo todo de lluvia, claveles o mariposas-tiempo." "Necesita los polos opuestos, lo quiere todo: la relación fondo-figura, la planitud, salir al espacio de la sala, hacer que el espectador se pierda entre los planos luminosos del lienzo, pero también que se pregunte qué hay más allá; que experimente un recorrido a través de la vibración de sus espacios de luz y que sienta la ceguera del muro, que busque entre sus resquicios la apertura a otros mundos, otras sensaciones. Soledad Sevilla tiene en sus etéreas retículas una gran deuda  con  el "velo albertiano", la trama, la celosía. La pintora abandona las historias y se queda con la esencia de la pintura." Aurora Fernández Polanco


Encontrado aquí: http://rtve.es/v/3393953

dimarts, 1 de desembre del 2015

Doris Salcedo en el Museo Reina Sofía

Doris Salcedo resucita a las víctimas de la travesía del Estrecho
La gran artista colombiana prepara una ambiciosa instalación para el Museo Reina Sofía en la que homenajea a los ahogados que perecen tratando de llegar a Europa por mar

Jesús Ruiz Mantilla, Madrid 30 NOV 2015

La artista colombiana Doris Salcedo, en una imagen tomada en Madrid en 2010. / Álvaro García

La palabra ausencia posee una poderosa e inquietante presencia en la obra de Doris Salcedo (Bogotá, 1958). La puede perfilar mediante la elocuente línea de un mueble desvencijado o a través del diminuto hueco sin rastro de tobillos que desprenden los zapatos de un muerto. También dentro de unos cajones entreabiertos, entre camisas planchadas y apiladas, a lo largo de perchas imaginarias donde cuelgan las prendas de quienes nunca regresarán.
El halo visible con el recuerdo transmutado en aire físico se percibe dentro de su contundente trabajo de forma permanente. Lo intuimos en las sillas vacías que antaño fueron ocupadas en cualquier comedor, en los harapos que deja tras de sí la guerra, entre el polvo nómada que levantan a su paso los refugiados…
Vida y obra
Nacida en Bogotá, en 1958, Doris Salcedo estudió en la universidad de su ciudad natal y en Nueva York. Dirigió una escuela de arte en Calí, antes de ser becada por la Fundación Guggenheim, que catapultó su carrera. Cosechó un gran éxito con su grieta de la instalación Shibboleth, en la Sala de Turbinas de la Tate Modern, en Londres, y ha expuesto en el MoMa y el Guggenheim de Nueva York o el Pompidou parisino.
O, ahora, entre los nombres esculpidos en agua que rellenan un tenebroso vacío líquido sobre las playas fronterizas de Canarias o Andalucía. Con esa materia está forjando Doris Salcedo su Palimpsesto, la obra que desde hace años prepara la creadora colombiana para el Museo Reina Sofía.
El suelo del Palacio de Cristal, en el Retiro madrileño, espera ese relleno de arena que acabará plagado de identidades olvidadas entre el 5 de octubre de 2017 y marzo de 2018. El anonimato de los ahogados a lo largo de todos estos años en medio del Estrecho, quedará en parte conjurado por la artista latinoamericana más reconocida hoy en todo el mundo.

Un boceto de la instalación de Salcedo en el Palacio de Cristal del Retiro de Madrid.
Brotes de racismo
No existe olvido pertinaz que soporte la rabia de esta mujer. No lo ha logrado el silencio impuesto durante décadas sobre las víctimas del conflicto que aflige pero no achanta hoy a su tierra colombiana, pero tampoco los desheredados de África, ni los caídos en el Holocausto, incapaces aún de alertar con su sombra los brotes de racismo y rechazo que envenenan hoy Europa.
Aquella grieta con la que Salcedo rasgó el suelo de la sala de la turbina en la Tate Modern londinense —su obra Shibboleth—, ha resultado profética para el continente. Ese dichoso trozo del mundo que quiere cerrar David Cameron por el Atlántico, alambicar el gobierno español por Ceuta y Melilla o fortificar a base de muros el derechista húngaro Victor Orban alrededor del Danubio, enciende su capacidad de denuncia.
Manuel Borja-Villel, director del Reina Sofía, espera paciente que Salcedo resuelva con un equipo de ingenieros y técnicos en su estudio de Bogotá las dificultades de Palimpsesto. “En un periodo que el mundo del arte exige a los creadores producir sin cesar, el trabajo de Doris se nos presenta como lento, a largo plazo. Eso es en sí relevante y dificulta la absorción por un mercado cada día más voraz. Sus temas tienen que ver con el sufrimiento y la marginación de los desposeídos, de los que no tienen voz. Justamente ese ritmo provoca que su obra nunca caiga en lo anecdótico, ni que, por tanto, se recree en el sufrimiento”, explica.
Su intención es clara en esta nueva instalación. Rellenará con arena especial todo el suelo del Palacio de Cristal. De esa superficie, mediante un complejo método hidráulico, se irán escribiendo con agua sobre la gravilla los nombres de cientos de muertos en su intento de atravesar el mar.
 Despojos de pateras
Fantasmas ahogados, despojos de Ulises en pateras a la deriva, que huyen, con todo derecho, de la miseria. Quizás les espere al otro lado un futuro para muchos de ellos. Eso, si no se lo tuerce la muerte. A todos dirige la mirada ahora, esa gran conciencia dotada de poder de resurrección que Salcedo imprime a su obra.
Lo hace mediante un complicado entramado técnico que expandirá en 212 paneles elevados a 18 centímetros del suelo y cubrirán los casi 1.100 metros cuadrados del Palacio de Cristal. Los visitantes podrán caminar en medio de la instalación, a lo largo de rampas. Palimpsesto fue un encargo surgido a raíz del Premio Velázquez. Un reconocimiento que Salcedo obtuvo en 2010. “Encargar por parte de nuestro museo una obra a quien lo gane no es una norma escrita. Pero nos pareció oportuno hacerlo en su caso”, relata Borja-Villel.
Después de haber decorado el palacio de Justicia de Bogotá con sillas que se adherían a la pared como insectos gigantes salidos de una pesadilla; tras su grieta londinense, un encargo que le puso en la misma liga mundial de Olafur Eliasson o Anish Kapoor; después de sus pasos por Documenta (Kassel) o tras haber triunfado con una retrospectiva este año en el Guggenheim de Nueva York, Doris Salcedo anda estos meses volcada en la resolución de su Palimpsesto. Y prefiere no hablar de la obra hasta que esté terminada.
De nuevo explora el carácter fantasmagórico de la violencia, sin que se vea obligada a hacerla explícita. Prefiere Salcedo el poder chamánico de la evocación, dotar de aliento poético el recuerdo de quienes en contra de su voluntad cayeron por el camino.
Mujer discreta, artista de un rigor obsesivo, espíritu nada complaciente con el abuso, implacable con quienes detentan el horror, la artista colombiana calcula en su nueva instalación cómo volver a atragantar todo argumento que minusvalore el concepto sagrado de vida. El Reina Sofía vuelve a acoger, como hizo en 1994 con su obra Cocido y crudo, el arte incómodo y contundente de Salcedo.

Extraido de aquí: http://cultura.elpais.com/cultura/2015/11/28/actualidad/1448742397_021296.html

dijous, 26 de novembre del 2015

Alicia Kopf guanya el premi Documenta




  • LAURA SERRA Barcelona26/11/2015 00:00

    L’artista Alicia Kopf (àlies d’Imma Àvalos Marquès, Girona 1982) ha guanyat el premi Documenta que atorga la llibreria del mateix nom i el segell L’Altra Editorial, i que està dotat amb 5.000 euros. El títol premiat, Germà de gel,és una mescla de diari personal, d’apunts per a un projecte expositiu i de fotografies. “Jo la considero una novel·la, però fragmentada amb forma de diari”, explicava ahir l’autora. Es tracta d’una “autoficció” a partir del diari d’un personatge amb qui Kopf comparteix algunes similituds i on explica “la seva investigació sobre la història de l’exploració polar i paral·lelament cola en aquests apunts personals fets de la seva vida quotidiana i de la seva intimitat”. El jurat del Documenta, de fet, ha premiat l’obra per “la visió personal del món, una veu narrativa desimbolta i l’habilitat a l’hora de combinar materials personals amb altres fonts documentals al voltant de la ciència, de l’art i de l’obsessió de la protagonista per l’Àrtic, el fred i el gel”.

    Per a Alicia Kopf, que és llicenciada en belles arts i en teoria de la literatura i literatura comparada, Germà de gel és el destí final del cicle d’exposicions Àrticantàrtic -que s’han vist en espais com la Galeria Joan Prats i La Capella- on la història de l’exploració dels pols Nord i Sud li serveix d’excusa per investigar al voltant de les nocions de resistència (envers les dificultats) i de congelació (emocional), les dues paraules clau del projecte. “La novel·la també investiga en les dues direccions: cap enfora, a una història col·lectiva com és la història polar de fa un segle, i cap endins, a la pròpia identitat, perquè és una excusa per mirar al passat familiar i buscar el perquè de la congelació de les relacions familiars”, explica l’autora.

    Del món de l’art a l’editorial

    Alicia Kopf havia autopublicat anteriorment un altre títol, Maneres de (no) entrar a casa (2011), però es tractava d’un llibre d’artista on, tot i que hi havia relats sobre la precarietat, la il·lustració tenia un gran pes. A Germà de gel volia “fer una novel·la que s’aguantés per la història”, diu. Aquest canvi li exigia passar de l’entorn artístic a l’editorial, un món que desconeixia i on no tenia “cap contacte”, però volia “accedir als circuits oficials amb el mateix nivell d’exigència que un escriptor”. Per això es va presentar al Documenta, premi per a escriptors menors de 35 anys que en anteriors edicions han guanyat Jordi Nopca, Yannick Garcia, Albert Forns i Bel Olid. L’Altra Editorial publicarà Germà de gel a la primavera.


    Article extret del diari Ara del 26/11/15: http://m.ara.cat/cultura/debutant-Alicia-Kopf-guanya-Documenta_0_1474652618.html?utm_medium=social&utm_source=twitter&utm_campaign=ara

dilluns, 23 de novembre del 2015

Nueva imagen, nueva etapa: Estreno Tanitart's shop


El 23 de novembre estreno oficialmente mi galeria online, donde podréis adquirir mis piezas artísticas que han sido creadas mediante un proceso artesanal, y que produciran bajo demanda, pieza a pieza, en series numeradas, bajo el concepto "Slow Art"*.

*("Art is a way of life, a method of being, a way of percerving the world", "prepared very slowly and carefully").


Espero que os guste :)

divendres, 23 d’octubre del 2015

Entrevista - conversación entre Joan Fontcuberta y Laia Abril sobre fotografía

"Dos profesionales de distinta generación, Joan Fontcuberta y Laia Abril, debaten sobre ‘selfies’, la imagen en las redes sociales o los vetustos álbumes familiares"

‘Selfies’ de Joan Fontcuberta y Laia Abril.

Joan Fontcuberta (Barcelona, 1955), fotógrafo y ensayista (Premio Nacional en ambas disciplinas), lleva décadas analizando nuestra relación con la fotografía, su titánica transformación, impulsada principalmente por el uso del móvil y las redes sociales, y nuestra nueva condición de homo-fotograficus, término que acuñó en cierta ocasión. No se trata de una mera revolución artística sino de un cambio radical en nuestra manera de convivir y expresarnos. Fontcuberta, que en 2011 publicó un libro premonitorio sobre los selfies, A través del espejo (La Oficina), seleccionó en 2014 a la fotógrafa Laia Abril (Barcelona, 1986) para participar en la 14ª Bienal Internacional de la Imagen Contemporánea de Montreal, dedicada a la “posfotografía”. Abril presentó su proyecto Thinspiration, que documenta trastornos de la alimentación como la bulimia y la anorexia a través de los selfies de enfermas. Ambos creadores entablan un diálogo sobre la deriva actual de la fotografía.
Pregunta. ¿Hacemos demasiados fotos?
Joan Fontcuberta. Al principio las imágenes escaseaban y por eso eran valiosas. Hoy se ha invertido la tónica y las imágenes son más numerosas que las cosas. Lo paradójico es que muchas fotos se toman ya sin la intención de que sean miradas, o sea, el gesto fotográfico prevalece sobre la imagen resultante. Pero lo más distintivo, para mí, es la aparición de una fotografía “conversacional” en la que las fotos actúan como mensajes que nos enviamos unos a otros. Antes la fotografía era una escritura, ahora es un lenguaje. Hablamos con fotos. ¿Nos preguntaríamos si hablamos demasiado?
Laia Abril. Hacemos muchas fotos, no sé si demasiadas. Antes distinguíamos foto amateur de foto profesional, foto utilitaria de foto de recuerdo. Sin embargo, el uso de la fotografía que se da hoy en día se ha ampliado enormemente. Coincido con Joan: hablamos fotografía. Esta bulimia fotográfica tiene repercusiones. Si llevamos la cuestión al terreno profesional es otra historia. A nivel documental mi mayor preocupación es que hacemos demasiadas veces las mismas fotos esperando un resultado diferente. Nuestro lenguaje visual está evolucionando a una velocidad absurda y pretendemos influir a la población o sensibilizarla hablando en latín.
Fontcuberta: "Lo más distintivo, para mí, es la aparición de una fotografía conversacional en la que las fotos actúan como mensajes"
P. ¿Qué utilidad tienen las redes sociales (Instragram, Pinterest o Selfie.im) para su trabajo?
J. F. Para mí las redes sociales son medios de comunicación muy útiles si se utilizan adecuadamente. Yo sólo me valgo de Facebook y confieso que no me ocupo yo personalmente sino que mi página la gestiona mi ayudante. Es una cuestión de falta de tiempo y de prioridades.
L. A. En mi carrera, Internet y las redes sociales han sido siempre un elemento clave. La mayoría de mis personajes e historias han surgido gracias a ellas. A nivel profesional hago de ellas un uso diario.
P. ¿Lo que estas nuevas herramientas están provocando en la fotografía es bueno o malo?
Abril: "Podríamos estar hablando de una nueva práctica, ¿a lo mejor posfotografía?"
J. F. Han contribuido a secularizar y democratizar la fotografía, lo cual es positivo. También la han vulgarizado en la medida en que ahora está al alcance de todo el mundo. No creo que sea justo criticar que con la banalización que eso conlleva no todas las fotos sean obras maestras: el medio sigue usándose con muy distintos grados de excelencia. Igual que todos escribimos pero sólo unos pocos reciben el Premio Nobel.
L. A. Probablemente, estas nuevas herramientas lo que han provocado es el nacimiento de algo que ni siquiera es fotografía. Se asemeja, pero podríamos estar hablando de una nueva práctica, ¿a lo mejor posfotografía? Más allá de la semántica, a mí la evolución de la fotografía, del mundo de la comunicación y el emerger de todas estas nuevas formas narrativas, no solo no me parece negativo, sino que me parece extremadamente interesante.
P. ¿Qué revelan de nuestra sociedad los selfies?
J. F. Los selfies no son una moda sino un nuevo género que ha llegado para quedarse, como la foto de bodas o los retratos de identidad para documentos. Ya hay tesis doctorales, libros y artículos que analizan el fenómeno selfie. He leído hace poco por ejemplo uno muy divertido que explicaba que en 2014 han muerto en todo el mundo más personas intentando tomarse un selfie en situaciones de riesgo que por ataques de tiburón. Interpretaciones superficiales dirán que los selfies traducen el narcisismo de nuestra sociedad. Para mí se trata en cambio de nuevas formas de inscripción autobiográfica.
L. A. Hay una creación de la identidad a través de las imágenes que nos sacamos y presentamos al mundo. Yo he investigado, por otro lado, cómo el selfie puede ser a la vez auto-destructivo. Hay comunidades como la Pro-Ana (chicas que viven la anorexia como un estilo de vida) que pese a tener una vida online larga —el movimiento nació hace 15 años— han evolucionado con la tecnología y están utilizando la fotografía y las redes sociales para enfermarse aún más. Al mismo tiempo, también es parte de su identidad, como colectivo, pero al obsesionarse con fotografiar partes de su cuerpo consiguen desaparecer, entre otras cosas, gracias a sus autorretratos.
P. Nos expresamos cada vez más con imágenes trucadas, con filtros… ¿El valor documental de la fotografía se perderá definitivamente?
J. F. Las fotografías siempre han sido falsas, no son más falsas ahora que antes. Lo diferente es que ahora somos más conscientes de esa falsedad, la falsedad se ha hecho obvia. Para mí su valor como documento no debería depender de la autoridad de la fotografía sino de la credibilidad del fotógrafo.
L.A. No hay alteración más extrema de la realidad que una foto clásica en blanco y negro. Quizá ahora es el momento no tanto de elegir un medio de comunicación como directamente a los documentalistas, periodistas o agencias en los que confiamos, sabiendo que lo que hagan lo van a hacer con respeto y que conocerán los limites según la historia que quieran contar.
P. ¿Y su valor estético y emocional?
J. F. Siempre he pensado que no hay buenas o malas fotografías, sino buenos o malos usos de la fotografía. Por la misma razón, el valor estético y emocional de las fotos dependerá de cómo las manejemos.
L. A. Nuestros recuerdos estarán impregnados de la estética de nuestra época. Cada momento ha tenido su plasticidad concreta, creo que el hecho de que la gente tenga que elegir entre tal o cual filtro, o decida formatos, o se involucre en la composición o creación artística de sus imágenes, es solo algo positivo para nuestra evolución artística colectiva.
P. ¿El tradicional álbum familiar acabará siendo una reliquia de museo?
J. F. De hecho ya es la reliquia de una cierta cultura fotográfica. En los últimos años se han prodigado estudios y exposiciones históricas sobre el álbum familiar, y para hacer una autopsia necesitamos un cadáver. Lo que ocurre, de todas formas, es que desaparece la carcasa tradicional del álbum familiar, pero no la necesidad o el impulso de salvaguardar recuerdos, que migran a las redes sociales o a las tarjetas SIM de los teléfonos inteligentes.
L. A. Acabará siendo una reliquia como lo es el vinilo. Sin embargo, en una época tan virtual, los objetos han tomado un valor y una intensidad emocional muy especial. A veces, la gente, y me incluyo, necesitamos tocar cosas, tener cosas. Lo echamos de menos. Eso no significa volver a hacer álbumes familiares, pero sí que es posible que en lugar de almacenar polvorientas carpetas que nunca volvíamos a mirar (algo similar a lo que nos sucede con esos discos duros llenos de ahora) nos interese crear algún objeto visual más tangible y real.
P. Una encuesta de la Academia Estadounidense de Cirugía Plástica Facial y Reconstructiva reveló hace unos meses un aumento en las operaciones derivadas de la imagen en redes sociales. Las pacientes, muchas, adolescentes, querían operarse solo para salir mejor en los selfies, lo que plantea muchos problemas a los médicos, no se puede operar una foto. ¿Nos estamos volviendo definitivamente locos?
J. F. En la era de la imagen debería prevalecer otra estrategia: no hace falta acudir al cirujano plástico, basta con aprender a retocar bien con el photoshop. Lo que sucede, más genéricamente, es que por primera vez en la historia nuestra apariencia y la forma como queremos que los demás nos vean ya no está en manos ajenas, de artistas o fotógrafos profesionales, sino que podemos moldearla nosotros mismos. Eso ensancha tanto nuestra libertad como nuestra angustia.
L.A. La imagen es un elemento tan potente que lo que puede tener de beneficioso lo tiene de problemático y peligroso. Por eso es tan y tan importante educar a los niños (y no tan niños) a como leer lenguaje visual y así poder ser crítico con ello. Por ejemplo, uno muy básico, que entiendan que cuando una imagen está manipulada es irreal. Nuestra sociedad pre-selfie era ya una sociedad obsesionada con la imagen, donde los cánones de belleza o la presión por un ideal absurdo venían promovidas por la moda y la publicidad. Ahora ha traspasado fronteras, y sus consecuencias se ven en la población a través de sus perfiles de Internet, pero antes también había consecuencias, solo que no las podíamos ver en Facebook.
P. ¿Cómo interpretan la vuelta de muchos fotógrafos jóvenes al carrete analógico? ¿Es algo más que nostalgia?
J. F. No creo que se trate de una tendencia significativa sino muy minoritaria y puramente testimonial. Por similares motivos siempre han seguido habiendo fotógrafos interesados en la técnica del daguerrotipo u otros procedimientos artesanales del siglo XIX. Puede entenderse como un gusto por el proceso mismo, más que por la eficacia del resultado. Hoy nos desplazamos en automóvil pero unos pocos montan a caballo. Ni los carretes ni la equitación desaparecerán por completo, pero se han convertido en sistemas excepcionales y poco sostenibles.
L.A. Recuerdo cuando la fotografía digital llegaba a nuestras casas y siempre se decía esa frase de “es más rápido y económico, pero nunca tendrá la misma calidad de un negativo”. Pues bien, hace un buen rato que eso no es así, y los sensores de las cámaras digitales tienen tanta calidad que perciben más que el ojo humano. Ese tipo de hiperrealismo, esa perfección del píxel, en ocasiones, nos ha alejado de las imágenes a nivel emocional. A veces tengo la impresión de que hacen los teléfonos con mejores y mejores cámaras para que luego las destrocemos con 25 filtros vintage. Unos filtros que nos lleva a un lugar en el pasado, más cercanos a nuestra infancia, o a la de nuestros padres, en definitiva a una imperfección más humana."

Font: http://tecnologia.elpais.com/tecnologia/2015/10/16/actualidad/1445005357_012040.html

diumenge, 4 d’octubre del 2015

Jason deCaires - escultor

DeCaire, un escultor que recrea bajo el mar esculturas para un museo a medida del hombre. Sus esculturas recrean a personas de la zona a tamaño natural, para dejar huella de la población que vive allí. El escultor crea sus piezas en un tipo de hormigón que alimenta la vida submarina de la zona, él empieza la obra y la flora y fauna hace su parte.

El resultado es una obra muy expresiva que en el suelo submarino, con la luz especial que hay, se crea una atmósfera muy especial, dónde el silencio que habita en todas las piezas transmite su historia.

 
 
 
 
 
 
 


Os dejo esta entrevista con el artista: http://www.abc.es/cultura/arte/20151004/abci-jason-decaires-taylor-debemos-201510031933.html

Más info: http://www.underwatersculpture.com/
https://es.wikipedia.org/wiki/Jason_deCaires_Taylor

Ruslan Khasanov



El diseñador gráfico ruso Ruslan Khasanov ha creado esta obra que conduce a la creación de la luz del Pacífico, una especie de vídeo musical experimental que captura las interacciones entre tinta, aceite y jabón.
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Descubierto aquí: http://www.artpeoplegallery.com/macro-footage-ink-oil-soap-ruslan-khasanov/

Noell Oszvald - artist

























Su presentación me ha sorprendido gratamente: "I'm a 25 years old visual artist from Budapest, Hungary. I use photography as a base for the images I create, I'm not a photographer."

Su obra es elegante y misteriosa, muy sugerente. Sus imágenes lineales claroscuras aporta dramatismo a cada una de ellas.

Más sobre la autora en:
http://cargocollective.com/noelloszvald/about
https://www.facebook.com/noellosvald/timeline

Pablo Alborán & Zaz - Inséparables

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