dimecres, 10 de setembre del 2014
M Clan concierto Dos Noches en el Price
Miedo con Enrique Bunbury y Carlos Raya
Carolina con Fito Cabrales
dimecres, 3 de setembre del 2014
dimarts, 2 de setembre del 2014
Inspiration Day
Navegando por la red, he encontrado unos espacios que me han hecho pararme a pensar y me han inspirado a hacer este post "Inspiration Day" que hoy comparto aquí, espero que os guste ;).
- Emma Lamb: Un blog llenos de buenas ideas y post interesantes como el de esta semana Sew Cute to Cuddle http://emmallamb.blogspot.com.es/2014/08/good-reads-sew-cute-to-cuddle-giveaway.html#more o este otro de bordados: http://emmallamb.blogspot.com.es/2013/10/good-reads-hoop-la-blog-tour-giveaway.html
- Oh Happy Day: Un blog muy vital con DIY's como éste http://ohhappyday.com/2014/08/felt-fortune-cookie-garland-diy/ para hacer una girnalda de galletas de la suerte muy divertida, o free pintables como éstos http://ohhappyday.com/category/free-printables/page/3/
- Of paper things: un blog muy cuidado e inspirador

http://www.ofpaperandthings.com/
como este post http://www.ofpaperandthings.blogspot.com.es/2014/09/see-sculpture.html

- Mon carnet: un blog lleno de cosas curiosas que inspiran como este post http://www.blog.evajuliet.com/search/label/embroidery, éste http://www.blog.evajuliet.com/2013/07/pet-furnitures.html o éstos otros http://www.blog.evajuliet.com/search/label/curiosit y http://www.blog.evajuliet.com/search/label/d%C3%A9co.
diumenge, 31 d’agost del 2014
dimecres, 27 d’agost del 2014
Yue Wu -The Circle of Life (Absolut Art-Stream)
En diciembre de 2012, el artista parisino Yue Wu, presentó su obra "The Circle of Life", una película de la instalación y la animación.
Neil Gaiman, escritor.
Extractos de la conferencia, ofrecida por Neil Gaiman para la Reading Agency, el lunes 14 de octubre en el Barbican Centre (Londres), que he seleccionado, porqué entre sus palabras hay una gran verdad, todos tenemos mucha responsabilidad sobre el futuro de nuestra cultura. En esta conferencia hace un alegato a favor de la lectura y las bibliotecas como contenedores de cultura.
“Quiero hablar de lo que hace la lectura. De lo que nos aporta.”
“Una vez, estaba yo en Nueva York asistiendo a una charla sobre la construcción de cárceles privadas, sector en enorme crecimiento en Estados Unidos. La industria de las prisiones necesita planificar su futuro crecimiento: ¿Cuántas celdas se necesitarán? ¿Cuántos reclusos habrá dentro de 15 años? Y descubrieron que podían predecirlo usando un sencillo algoritmo, preguntando qué porcentaje de niños de 10 y 11 años no sabían leer – y, por supuesto, no leían por placer.
No es una relación directa: no se puede decir que en una sociedad culta no hay delincuencia. Pero existe más de una correlación innegable. Y creo que alguna de esas correlaciones, las más simples, proceden de algo muy sencillo. La gente culta lee ficción.
La ficción tiene dos efectos. En primer lugar, es una droga que incita a la lectura. La necesidad de saber qué pasará después, de pasar la página, de seguir adelante, aunque se esté sufriendo, porque alguien lo está pasando mal y tienes que saber cómo va a acabar... es un estímulo muy potente. Y te obliga a aprender nuevas palabras, a pensar en ideas nuevas, a seguir adelante. A descubrir que la lectura es agradable en sí misma. Una vez has aprendido eso, estás preparado para leerlo todo. Y leer es esencial.
Hace unos años hubo quien sugirió que estamos viviendo en un mundo postalfabetizado, en el que la capacidad de interpretar la palabra escrita es, de algún modo, redundante, pero esos días han quedado atrás; la palabra es más importante de lo que lo ha sido nunca: nos orientamos por el mundo con palabras, y aunque el mundo se vaya integrando en la red, necesitamos seguir adelante, comunicarnos y comprender lo que estamos leyendo. Las personas que no sean capaces de entenderse unas a otras no son capaces de intercambiar ideas, de comunicarse, y los programas de traducción tienen un alcance limitado.
El modo más sencillo de asegurarse de que criamos a niños cultos es enseñarles a leer, y enseñarles que la lectura es una actividad agradable. Y eso significa, como mínimo, buscar libros que puedan disfrutar, darles acceso a esos libros y dejar que los lean.”
“El segundo efecto que tiene la ficción es el de crear empatía. Cuando vemos la televisión o una película, estamos viendo cosas que le pasan a otras personas. La ficción en prosa es algo que construyes a partir de 26 letras, un puñado de signos de puntuación, y tu propia imaginación, creando un mundo y unos personajes y mirando a través de sus ojos. Acabas sintiendo cosas, visitando lugares y mundos que de otro modo nunca conocerías. Aprendes que todos los demás también son un “yo”. Eres otra persona, y cuando vuelves a tu mundo, vuelves algo cambiado.”
“La ficción te puede enseñar un mundo diferente. Puede llevarte a sitios en los que nunca has estado. Una vez has visitado otros mundos, como los que han volado entre las hadas, nunca puedes volver a estar contento con el mundo en el que has crecido. El descontento es algo bueno: la gente descontenta puede modificar y mejorar su mundo, y dejarlo mejor, dejarlo diferente.”
“Si os encontrarais atrapados en una situación imposible, en un lugar desagradable, con personas que os quisieran hacer daño, y alguien os ofreciera una vía de escape temporal, ¿por qué no ibais a tomarla? Pues la ficción escapista es exactamente eso: una ficción que te abre una puerta, que deja ver la luz del exterior, que te da un lugar al que ir donde tienes el control, donde te acompaña la gente con la que quieres estar (y los libros son lugares reales, que nadie se engañe) y, sobre todo, durante la escapada los libros también te dan conocimiento sobre el mundo y sus amenazas, te dan armas, te dan defensas: cosas reales que puedes llevarte después a tu prisión. Habilidades, conocimientos y herramientas que puedes usar para escapar de verdad.
Tal como nos recordaba J.R.R. Tolkien, las únicas personas que critican el escapismo son los carceleros.”
“Pero las bibliotecas son territorio de libertades. Libertad de leer, libertad de ideas, libertad de comunicación. Son un lugar de aprendizaje (que no es un proceso que acaba cuando salimos del colegio o la universidad), de entretenimiento, de creación de espacios seguros, y de acceso a la información. Me preocupa que, en el siglo XXI, la gente malinterprete lo que son las bibliotecas y sus objetivos. Si se percibe una biblioteca como una serie de estanterías llenas de libros, puede parecer algo anticuado, en un mundo en el que la mayoría de los libros impresos – no todos – existen también en formato digital. Pero es pasar por alto lo más básico. En mi opinión, lo esencial del asunto tiene que ver con la naturaleza de la información. La información tiene valor y disponer de la información correcta tiene un valor enorme."
“Una biblioteca es un almacén de información que permite el acceso a cualquier ciudadano por igual. Eso incluye información sobre salud. Y sobre salud mental. Es un espacio comunitario. Es un lugar seguro, un reducto de paz donde aislarse del mundo. Es un lugar con bibliotecarios. Y lo que tendríamos que hacer ahora es ir imaginándonos cómo serán las bibliotecas del futuro.
La alfabetización es más importante que nunca, en este mundo de textos e emails, en un mundo de información escrita. Necesitamos leer y escribir, necesitamos ciudadanos globales que sepan leer bien, comprender lo que leen, entender los matices y hacerse entender. Las bibliotecas son las puertas al futuro. Así que es una desgracia ver que, en todo el mundo, las autoridades locales aprovechan cualquier oportunidad para cerrar bibliotecas como recurso fácil para ahorrar dinero, sin darse cuenta de que están robándolo del futuro para pagar las cuentas de hoy. Están cerrando unas puertas que deberían permanecer abiertas."
“Los libros son también el medio con el que nos comunicamos con los muertos, por el que aprendemos lecciones de los que ya no están con nosotros, el modo en que ha crecido la humanidad, en que ha progresado, en que ha aumentado sus conocimientos, para que no tengamos que reaprenderlo todo una y otra vez. Hay relatos que son más antiguos que la mayoría de los países, relatos que han sobrevivido al paso de las culturas y a los edificios en los que se contaron por primera vez.”
“Creo que tenemos la obligación de leer por placer, en lugares públicos y privados. Si leemos por placer, si otras personas nos ven leer, aprenderemos, ejercitaremos nuestra imaginación. Les enseñaremos a los demás que leer es algo bueno.
Tenemos la obligación de dar apoyo a las bibliotecas. De usarlas, de animar a otros a que las usen, de protestar cuando las cierren. Si no valoramos las bibliotecas, no valoramos la información, la cultura o la sabiduría. Estamos silenciando las voces del pasado y causando un daño de cara al futuro.
Tenemos la obligación de leerles a nuestros niños. Leerles cosas que les gusten. Leerles cuentos de los que ya estamos hartos. Poner voces, hacerlos interesantes, y no dejar de leerles solo porque ellos ya hayan aprendido a leer por sí mismos. Hay que usar el tiempo de lectura en voz alta como un tiempo para afianzar vínculos, sin mirar el teléfono, dejando de lado las distracciones del mundo.
Tenemos la obligación de usar el lenguaje. De esforzarnos y buscar el significado de las palabras y su uso correcto, de comunicarnos con claridad, de decir lo que queremos decir. Tenemos que evitar que el lenguaje se congele, evitar fingir que es algo muerto que debemos reverenciar, y utilizarlo como algo vivo, que fluye, que incorpora palabras, que permite que los significados y las pronunciaciones de las palabras cambien con el tiempo.
Nosotros, los escritores – y especialmente los que escribimos para niños, pero también el resto – tenemos una obligación de cara a nuestros lectores: es la obligación de escribir cosas de verdad, especialmente cuando inventamos historias sobre personas que no existen en lugares que nunca existieron, entendiendo que la verdad no está en lo que sucede, sino en lo que nos explica cómo somos. Al fin y al cabo, la ficción es la mentira que cuenta la verdad.
Tenemos la obligación de no aburrir a nuestros lectores, de hacer que sientan la necesidad de ir pasando páginas. Una de las mejores curas para un lector poco decidido es una historia que no pueda dejar de leer. Y aunque debemos decirles cosas de verdad a nuestros lectores, y darles armas y protecciones, y transmitirles toda la sabiduría que podamos haber recogido de nuestra breve estancia en este verde mundo, tenemos la obligación de no dar sermones ni lecciones, de no forzarles a digerir moralejas y mensajes como los pájaros que alimentan a sus pequeños metiéndoles en el gaznate lombrices previamente masticadas; y tenemos la obligación de nunca, jamás, bajo ninguna circunstancia, escribir nada para niños que no quisiéramos leer nosotros mismos."
"Todos nosotros – adultos y niños, escritores y lectores – tenemos la obligación de dejar volar la imaginación. De soñar despiertos. Es fácil fingir que nadie puede cambiar nada, que estamos en un mundo en el que la sociedad es enorme y los individuos son menos que nada: un átomo en un muro, un grano de arroz en un arrozal. Pero lo cierto es que los individuos cambian el mundo una y otra vez, los individuos fabrican el futuro, y lo hacen imaginando que las cosas pueden cambiar.”
Creo que no se puede añadir nada más, sus palabras resuenan en mí y me obligan a compartirlo aquí, en este humilde espacio, dónde las palabras, a veces, se quedan cortas.
Conferencia completa aquí: http://www.neilgaiman.es/wp-content/uploads/2013/08/Nuestro_futuro.pdf (Documento publicado por The Guardian y traducido por Roca editorial para la web www.neilgaiman.es )
Más información: www.neilgaiman.es
*Foto extraida de: http://www.independent.co.uk/arts-entertainment/books/features/neil-gaiman-interview-the-year-of-living-crazily-8650672.html
| http://www.independent.co.uk/* |
“Una vez, estaba yo en Nueva York asistiendo a una charla sobre la construcción de cárceles privadas, sector en enorme crecimiento en Estados Unidos. La industria de las prisiones necesita planificar su futuro crecimiento: ¿Cuántas celdas se necesitarán? ¿Cuántos reclusos habrá dentro de 15 años? Y descubrieron que podían predecirlo usando un sencillo algoritmo, preguntando qué porcentaje de niños de 10 y 11 años no sabían leer – y, por supuesto, no leían por placer.
No es una relación directa: no se puede decir que en una sociedad culta no hay delincuencia. Pero existe más de una correlación innegable. Y creo que alguna de esas correlaciones, las más simples, proceden de algo muy sencillo. La gente culta lee ficción.
La ficción tiene dos efectos. En primer lugar, es una droga que incita a la lectura. La necesidad de saber qué pasará después, de pasar la página, de seguir adelante, aunque se esté sufriendo, porque alguien lo está pasando mal y tienes que saber cómo va a acabar... es un estímulo muy potente. Y te obliga a aprender nuevas palabras, a pensar en ideas nuevas, a seguir adelante. A descubrir que la lectura es agradable en sí misma. Una vez has aprendido eso, estás preparado para leerlo todo. Y leer es esencial.
Hace unos años hubo quien sugirió que estamos viviendo en un mundo postalfabetizado, en el que la capacidad de interpretar la palabra escrita es, de algún modo, redundante, pero esos días han quedado atrás; la palabra es más importante de lo que lo ha sido nunca: nos orientamos por el mundo con palabras, y aunque el mundo se vaya integrando en la red, necesitamos seguir adelante, comunicarnos y comprender lo que estamos leyendo. Las personas que no sean capaces de entenderse unas a otras no son capaces de intercambiar ideas, de comunicarse, y los programas de traducción tienen un alcance limitado.
El modo más sencillo de asegurarse de que criamos a niños cultos es enseñarles a leer, y enseñarles que la lectura es una actividad agradable. Y eso significa, como mínimo, buscar libros que puedan disfrutar, darles acceso a esos libros y dejar que los lean.”
“El segundo efecto que tiene la ficción es el de crear empatía. Cuando vemos la televisión o una película, estamos viendo cosas que le pasan a otras personas. La ficción en prosa es algo que construyes a partir de 26 letras, un puñado de signos de puntuación, y tu propia imaginación, creando un mundo y unos personajes y mirando a través de sus ojos. Acabas sintiendo cosas, visitando lugares y mundos que de otro modo nunca conocerías. Aprendes que todos los demás también son un “yo”. Eres otra persona, y cuando vuelves a tu mundo, vuelves algo cambiado.”
“La ficción te puede enseñar un mundo diferente. Puede llevarte a sitios en los que nunca has estado. Una vez has visitado otros mundos, como los que han volado entre las hadas, nunca puedes volver a estar contento con el mundo en el que has crecido. El descontento es algo bueno: la gente descontenta puede modificar y mejorar su mundo, y dejarlo mejor, dejarlo diferente.”
“Si os encontrarais atrapados en una situación imposible, en un lugar desagradable, con personas que os quisieran hacer daño, y alguien os ofreciera una vía de escape temporal, ¿por qué no ibais a tomarla? Pues la ficción escapista es exactamente eso: una ficción que te abre una puerta, que deja ver la luz del exterior, que te da un lugar al que ir donde tienes el control, donde te acompaña la gente con la que quieres estar (y los libros son lugares reales, que nadie se engañe) y, sobre todo, durante la escapada los libros también te dan conocimiento sobre el mundo y sus amenazas, te dan armas, te dan defensas: cosas reales que puedes llevarte después a tu prisión. Habilidades, conocimientos y herramientas que puedes usar para escapar de verdad.
Tal como nos recordaba J.R.R. Tolkien, las únicas personas que critican el escapismo son los carceleros.”
“Pero las bibliotecas son territorio de libertades. Libertad de leer, libertad de ideas, libertad de comunicación. Son un lugar de aprendizaje (que no es un proceso que acaba cuando salimos del colegio o la universidad), de entretenimiento, de creación de espacios seguros, y de acceso a la información. Me preocupa que, en el siglo XXI, la gente malinterprete lo que son las bibliotecas y sus objetivos. Si se percibe una biblioteca como una serie de estanterías llenas de libros, puede parecer algo anticuado, en un mundo en el que la mayoría de los libros impresos – no todos – existen también en formato digital. Pero es pasar por alto lo más básico. En mi opinión, lo esencial del asunto tiene que ver con la naturaleza de la información. La información tiene valor y disponer de la información correcta tiene un valor enorme."
“Una biblioteca es un almacén de información que permite el acceso a cualquier ciudadano por igual. Eso incluye información sobre salud. Y sobre salud mental. Es un espacio comunitario. Es un lugar seguro, un reducto de paz donde aislarse del mundo. Es un lugar con bibliotecarios. Y lo que tendríamos que hacer ahora es ir imaginándonos cómo serán las bibliotecas del futuro.
La alfabetización es más importante que nunca, en este mundo de textos e emails, en un mundo de información escrita. Necesitamos leer y escribir, necesitamos ciudadanos globales que sepan leer bien, comprender lo que leen, entender los matices y hacerse entender. Las bibliotecas son las puertas al futuro. Así que es una desgracia ver que, en todo el mundo, las autoridades locales aprovechan cualquier oportunidad para cerrar bibliotecas como recurso fácil para ahorrar dinero, sin darse cuenta de que están robándolo del futuro para pagar las cuentas de hoy. Están cerrando unas puertas que deberían permanecer abiertas."
“Los libros son también el medio con el que nos comunicamos con los muertos, por el que aprendemos lecciones de los que ya no están con nosotros, el modo en que ha crecido la humanidad, en que ha progresado, en que ha aumentado sus conocimientos, para que no tengamos que reaprenderlo todo una y otra vez. Hay relatos que son más antiguos que la mayoría de los países, relatos que han sobrevivido al paso de las culturas y a los edificios en los que se contaron por primera vez.”
“Creo que tenemos la obligación de leer por placer, en lugares públicos y privados. Si leemos por placer, si otras personas nos ven leer, aprenderemos, ejercitaremos nuestra imaginación. Les enseñaremos a los demás que leer es algo bueno.
Tenemos la obligación de dar apoyo a las bibliotecas. De usarlas, de animar a otros a que las usen, de protestar cuando las cierren. Si no valoramos las bibliotecas, no valoramos la información, la cultura o la sabiduría. Estamos silenciando las voces del pasado y causando un daño de cara al futuro.
Tenemos la obligación de leerles a nuestros niños. Leerles cosas que les gusten. Leerles cuentos de los que ya estamos hartos. Poner voces, hacerlos interesantes, y no dejar de leerles solo porque ellos ya hayan aprendido a leer por sí mismos. Hay que usar el tiempo de lectura en voz alta como un tiempo para afianzar vínculos, sin mirar el teléfono, dejando de lado las distracciones del mundo.
Tenemos la obligación de usar el lenguaje. De esforzarnos y buscar el significado de las palabras y su uso correcto, de comunicarnos con claridad, de decir lo que queremos decir. Tenemos que evitar que el lenguaje se congele, evitar fingir que es algo muerto que debemos reverenciar, y utilizarlo como algo vivo, que fluye, que incorpora palabras, que permite que los significados y las pronunciaciones de las palabras cambien con el tiempo.
Nosotros, los escritores – y especialmente los que escribimos para niños, pero también el resto – tenemos una obligación de cara a nuestros lectores: es la obligación de escribir cosas de verdad, especialmente cuando inventamos historias sobre personas que no existen en lugares que nunca existieron, entendiendo que la verdad no está en lo que sucede, sino en lo que nos explica cómo somos. Al fin y al cabo, la ficción es la mentira que cuenta la verdad.
Tenemos la obligación de no aburrir a nuestros lectores, de hacer que sientan la necesidad de ir pasando páginas. Una de las mejores curas para un lector poco decidido es una historia que no pueda dejar de leer. Y aunque debemos decirles cosas de verdad a nuestros lectores, y darles armas y protecciones, y transmitirles toda la sabiduría que podamos haber recogido de nuestra breve estancia en este verde mundo, tenemos la obligación de no dar sermones ni lecciones, de no forzarles a digerir moralejas y mensajes como los pájaros que alimentan a sus pequeños metiéndoles en el gaznate lombrices previamente masticadas; y tenemos la obligación de nunca, jamás, bajo ninguna circunstancia, escribir nada para niños que no quisiéramos leer nosotros mismos."
"Todos nosotros – adultos y niños, escritores y lectores – tenemos la obligación de dejar volar la imaginación. De soñar despiertos. Es fácil fingir que nadie puede cambiar nada, que estamos en un mundo en el que la sociedad es enorme y los individuos son menos que nada: un átomo en un muro, un grano de arroz en un arrozal. Pero lo cierto es que los individuos cambian el mundo una y otra vez, los individuos fabrican el futuro, y lo hacen imaginando que las cosas pueden cambiar.”
Creo que no se puede añadir nada más, sus palabras resuenan en mí y me obligan a compartirlo aquí, en este humilde espacio, dónde las palabras, a veces, se quedan cortas.
Conferencia completa aquí: http://www.neilgaiman.es/wp-content/uploads/2013/08/Nuestro_futuro.pdf (Documento publicado por The Guardian y traducido por Roca editorial para la web www.neilgaiman.es )
Más información: www.neilgaiman.es
*Foto extraida de: http://www.independent.co.uk/arts-entertainment/books/features/neil-gaiman-interview-the-year-of-living-crazily-8650672.html
diumenge, 24 d’agost del 2014
Bajo la misma estrella
Esta pequeña recomendación a la selección musical escogida para la banda sonora de la película Bajo la misma estrella, basada en el libro de John Green: http://youtu.be/vBoKy-1scyI
Sólo una reflexión sobre la historia: "Cuando nos preparamos para luchar contra una enfermedad, nos agarramos con fuerza a nuestra esperanza de un día más. Nos preparamos para aceptar el dolor, para cerrar círculo, para despedirnos, para irnos... pero no para otra la pérdida más."
Os dejo el trailer, para que os hagáis una idea de la historia:
diumenge, 27 de juliol del 2014
Mr. Morgan's last love
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Quiero recomendar esta emotiva película que habla de la soledad y las últimas decisiones. Nos hace reflexionar sobre cómo cada uno gestiona la pérdida de sus seres queridos, y cómo un encuentro fortuïto puede cambiarnos la vida.
Es una película triste, no por la historia en sí, en su primeras capas, sino por lo que remueve en nuestro interior. Palabras de apariencia vanal, que resuenan como un eco dentro de nosotros.
Michael Caine y Clémence Poésy, que interpretan a los protagonistas de esta delicada historia, transmiten calidez y veracidad al film.
Link para ver la película: http://www.cuevana2.tv/7796/mr-morgans-last-love/
dimecres, 16 de juliol del 2014
Yoko Ono - retrospectiva en el Guggenheim de Bilbao
Entrevista a la artista Yoko Ono, con motivo de la retrospectiva en el Museo Guggeheim de Bilbao.
Excelente articulo sobre la artista en http://www.m-arteyculturavisual.com/2014/04/18/yoko-ono-bis-a-bis/
Video expo retrospectiva:
Más info: http://yokoono.guggenheim-bilbao.es/
Excelente articulo sobre la artista en http://www.m-arteyculturavisual.com/2014/04/18/yoko-ono-bis-a-bis/
Video expo retrospectiva:
Más info: http://yokoono.guggenheim-bilbao.es/
Marina Abramović "The artist is present" - MoMA 2010
Marina Abramović y Ulay - MoMA 2010"Separarse no es dejar de amar, y no siempre sabemos si lo hacemos por las razones adecuadas.
Marina Abramović y Ulay tuvieron una apasionada relación amorosa en la década de los 70's. Cuando sintieron que se extinguía, hicieron un pacto: recorrerían la Muralla China, cada quién desde un extremo para encontrarse en el centro, darse un fuerte abrazo y no volver a verse."
En el 2010, ella presentó la performance "The artist is present" en el MoMa. La obra consistía en sentarse un minuto en silencio mirando a los ojos de quien quisiera sentarse frente a ella. La emoción de la artista, al levantar la mirada para dirigirse a la siguiente persona y descubrir a Ulay, fue enorme después de tanto tiempo sin verse.
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